martes, 15 de octubre de 2013

ESTRENA LO NUEVO



Esta mañana mientras recorría la ciudad me llamó la atención el eslogan de la nueva Campaña de Publicidad Exterior de El Corte Inglés, ESTRENA LO NUEVO y me invitó a reflexionar sobre este hecho. En una sociedad donde todo caduca casi al segundo siguiente de haber nacido y donde todo parece haber sido ya inventado, el Estreno adquiere un valor importante, a pesar de que al minuto siguiente olvidamos el motivo del mismo. En nuestra vida diaria intentamos conquistar continuamente nuevos estrenos que nos eviten caer en la monotonía: un nuevo peinado o un renovado vestuario, comprar ese coche que nos fascina o aquella casa de nuestros sueños. Estamos de estreno cuando realizamos nuevas actividades o cuando comenzamos una nueva relación. El momento del estreno en cualquiera de los ámbitos de nuestra vida que se produzca, nos lleva a sentirnos ilusionados y a generar esas endorfinas que hacen que te encuentres en esa especie de nube de la que no quieres bajarte. Nuestra vida parece dar un giro de 180º, pasando a vivir sensaciones nuevas y desconocidas.
 
La parte negativa de todo estreno, es que tiene un tiempo limitado y nuestra alegría, ilusión y motivación mueren con la misma rapidez con la que el estreno pasa a convertirse en algo cotidiano, de nuestra vida diaria y que, poco a poco, se transforma en temida rutina. A veces no somos conscientes de que cada 24 horas estrenamos un nuevo día y que podemos comenzarlo estrenando una sonrisa o bien sintiéndonos las personas más infelices de la tierra. Depende de ti. Son pocas las personas que hoy en día no tienen ningún problema, pero sólo tú puedes decidir si quieres seguir enfrentándote a ellos de la misma manera que ya conoces y que sabes que no te ha funcionado o bien, si quieres explorar otras posibilidades y estrenar nuevas formas de resolver los problemas y de enfrentarte a tu propia vida.
 
Y...¿por qué no podemos estrenar aquello que ya es viejo y asistir a un reestreno? No es necesario que los demás te vean con algo nuevo o que parezcas alguien diferente, porque...reconócelo, a veces te importa demasiado cómo te ven los demás y en tal caso ya no estás estrenando algo para ti, sino que estás trabajando para lo que piensan los demás, como casi todo lo que haces en tu vida diaria. El reto está en sentirte diferente tú por dentro y en ser capaz de reestrenarte cada día de tu vida. Desde el lugar en el que estás, sea cuál sea,  tienes la posibilidad de explorar nuevos terrenos y de conocerte mejor, así ofrecerás algo nuevo a los demás y a ti mismo, porque cuanto mejor te conozcas a ti mismo, más posibilidades tendrás de potenciar tus cualidades y puntos fuertes y de llevar adelante tu vida con éxito, como sucede en los grandes estrenos.
 
Recuerdo una familia muy pobre que tenía muchos hijos que iban a mi mismo colegio. Eran ocho hermanos y la madre iba guardando la ropa de los más mayores a los más pequeños. El único que estrenaba ropa nueva cada año era el hermano mayor, todo lo que le iba quedando pequeño lo heredaban sus siete hermanos, que lejos de perder el entusiasmo por no llevar ropa nueva, se sentían orgullosos de comenzar el primer día "estrenando" la ropa de su hermano mayor. Era ropa vieja y remendada, pero la madre la había lavado y planchado con tanto cariño que los niños se sentían especiales cuando la llevaban puesta, porque su madre les había enseñado a sentirse importantes llevando esa ropa, pues eso significaba que ellos también habían dejado de ser pequeños y cada vez eran más responsables y parecidos a ese hermano mayor que tanto admiraban.  Así me di cuenta que no es necesario estrenar algo nuevo para tener esa actitud ante la vida.
 
Puede que tu vida sea gris en este momento y que hayas perdido la ilusión pensando que todos los días son iguales y que nada cambia. Puede que creas que ya no volverás a encontrar trabajo, o un gran amor, o una vida feliz y plena. Puede que te parezca que cada día de tu vida repites los mismos pasos y sigues la misma rutina y puede que sientas que tu horizonte es siempre el mismo, pero si prestas atención te darás cuenta que cada día tienes la posibilidad de estrenar algo nuevo. En primer lugar puedes elegir cómo empezar el día: con alegría o con tristeza, con esperanza o desesperanza. Puedes elegir que el sol te acaricie con su sonrisa o bien que sus rayos te quemen. Puedes ver la ciudad gris o bien estrenar todos los colores del arco iris e iluminar con ellos cada rincón de tu alma.  También puedes estrenar una nueva actitud ante la vida y dejar atrás los pensamientos negativos que tienes sobre ti mismo y estrenar un nuevo pensamiento: el de aceptarte y quererte tal y como eres.
 
Puede que tú mismo hayas convertido en viejo la posibilidad de algo que siempre ha estado a tu lado y que ni siquiera habías estrenado, porque pensabas que no existía. Presta atención y mira a tu alrededor. Seguro que siempre tienes la posibilidad de estrenar esa felicidad desconocida que habita en ti, pero que aún no has descubierto, en esa búsqueda incesante de algo "nuevo" que llevar a tu vida.  Y desde aquí, en este instante que se marcha y ante un nuevo segundo que te da la bienvenida, estás invitado al Estreno de tu propia Vida, donde siempre serás el protagonista del guión que elijas. Prepara las palomitas y estrena tu mejor sonrisa. La película está a punto de comenzar....
 
 
 

REGRESO AL PASADO

Hace unos días te encontraste caminando por las mismas calles que habitaste por primera vez, cuando viniste a Madrid a estudiar en la Universidad. Atravesaste el túnel del tiempo y sentiste de nuevo aquella sensación cálida y anaranjada que habita tu alma  cada vez que estás a punto de emprender una nueva aventura. Expectación, Ilusión, Felicidad, Triunfo, Aplausos...y Juventud. Todas esas palabras llenaban tu alma y formaban parte de tu Universo.  Te sentías triunfador, protagonista. El futuro estaba preparado para verte brillar y para recibir los aplausos de tus éxitos. No necesitabas coger impulso, tú sólo sabías como llegar hasta el cielo.
 
Con el paso del tiempo te das cuenta que en la vida casi nada ha sucedido como esperabas. El brillo ha desaparecido antes de tiempo. Lo que pensabas que eran aplausos, tan solo eran los latidos de tu corazón a menudo solitario y sediento y la felicidad ha sido un visitante de ida y vuelta que no ha querido quedarse para siempre contigo. Quizás esperabas demasiado de la vida y no puedes evitar sentir desilusión, aunque no estás dispuesto a admitir un fracaso por respuesta. Te gustaría recuperar esa época que considerabas feliz y modificar todo aquello de lo que ahora te arrepientes, pero se ha hecho demasiado tarde. Otra vez te quedas enredado en tu pasado y eso te impide ver con claridad tu horizonte presente. Hagas lo que hagas y vayas donde vayas, siempre tienes tu maleta preparada para viajar al pasado. Un día te llega el olor de aquel perfume que te recuerda a tu infancia, otro saboreas esa paella que sabe igual a la que hacía tu madre, otro regresas a esa partida de ajedrez que jugabas con tus compañeros de colegio y sientes nostalgia, pero sigues caminando e intentas que los recuerdos no te impidan arrastrar esa maleta que cada vez pesa más y siempre llevas contigo.

Entonces llegas a una calle sin salida, no sabes dónde estás, pero algo te impulsa a recorrerla hasta el final. Encuentras una tienda casi oculta tras unas enredaderas que trepan por un viejo edificio. Te quedas mirando el escaparate. Una tienda de antigüedades. De nuevo tu mente viaja al pasado. La puerta está entornada y entras sin llamar. En una mesita, junto al escaparate ves un antiguo carrusel musical. Es igual al que tenía tu madre en casa de tus abuelos. Giras la llave, la música comienza a sonar y los caballos, cómplices del movimiento, empiezan a dar vueltas dejando atrás el silencio. De nuevo sientes esa alegría infantil que solía llenar tu alma al recordar aquellas sabias palabras que tu abuela te susurraba mientras hacía sonar la música del carrusel para hacerte dormir: "El carrusel sólo puede girar en un único sentido, hacia adelante. Y los caballos sólo pueden ir en esa dirección, nunca pueden retroceder. Así será tu vida también, irás subido en un carrusel que casi nunca dejará de estar en movimiento y tu vida dará muchas vueltas, más de las que imaginas. Pero por más vueltas que dé tu vida,  nunca podrás volver hacia atrás, aunque sientas nostalgia del pasado, porque si intentas girar en sentido contrario, la música que da sentido a tu vida, dejará de sonar y perderás el ritmo. Tus emociones cambiarán a la misma rapidez que gira el carrusel y unas veces estarás arriba y otras abajo, por eso debes aprender a controlarlas y a ser cómplice del movimiento invisible que te rodea. Muchas veces sentirás que pasas una y otra vez por el mismo lugar, porque algunas experiencias de tu vida se repetirán hasta que aprendas a superarlas. Y si sientes que en algún momento estás desanimado y tu carrusel no va a la velocidad que te gustaría, es mejor que te bajes de él, dejes de dar vueltas sin sentido y pienses cómo volver a llevar las riendas de tu vida y sólo cuando recuperes el entusiasmo, tu carrusel volverá a girar con fuerza".

Sales de la tienda con el eco de las palabras de tu abuela aún resonando en tu interior y por primera vez miras el presente que tienes ante ti, sin dejarte atrapar por tu pasado. Decides subirte al carrusel y ser otra vez, protagonista de tu vida. La música comienza a sonar y escuchas la melodía de tus recuerdos y de las experiencias vividas a lo largo de tu existencia. No es necesario que renuncies a ellos, pero has aprendido que la única manera de caminar hacia adelante sin caerte, es dejando de mirar aquello que dejaste atrás.

Tu pensamiento está habitado por  las sombras de tu pasado y de tu presente, por lo que fuiste y por lo que eres, pero decides vivir aquí y ahora, en el instante presente, porque sabes que lo que pienses y decidas hoy, determinará aquello que vivirás mañana.

Y tú....¿Estás preparado para subirte al carrusel de tu vida?

miércoles, 9 de octubre de 2013

LA SOLEDAD DE LA PEONZA

¿Alguna vez te has sentido solo? ¿Cómo si no encontrases afinidad con las cosas y las personas que te rodean?. La soledad es un sentimiento profundo que tarde o temprano llega a tu vida y aunque intentes esquivarla, debes aprender a vivir con ella. Desde que me independicé, mi soledad se ha acentuado y no porque eche de menos a mis viejos, sino porque a veces siento un vacío que no consigo llenar con nada.  Mi madre siempre decía que para ella la mejor terapia contra la soledad era salir de compras y hablar con los dependientes de los comercios. Eran charlas poco trascendentales, pero ella se sentía segura, en un terreno que  dominaba y conocía a la perfección y cuando regresaba a casa parecía otra, más alegre y animada. Ayer decidí hacer lo mismo y pasé la tarde en el supermercado, pero me sentí decepcionado. El frutero se ha jubilado y en su lugar han instalado una balanza electrónica donde tú mismo mantienes una conversación invisible con el código de barras de los productos y con la cajera, ni media palabra, porque siempre está liada, ella sola para cien a la cola. Ni siquiera pude hablar con el portero de mi edificio, lo han despedido y es el telefonillo de toda la vida quien te da la bienvenida.
 
Desde que me di de baja en Facebook es complicado contactar con mis amigos pues a la primera de cambio, no te cogen el teléfono. Sólo te responden a lo virtual: vía Facebook, Twitter o WhatsApp. Pero aún así, conseguí quedar con ellos. Estuvimos en la cafetería de siempre, donde solíamos jugar al futbolín de pequeños, pero todos estaban muy ocupados con las aplicaciones de sus Smartphones y apenas atendían la conversación, así que me marché a casa sintiendo aún más profunda mi soledad.  A veces me pregunto cómo hemos podido llegar a este nivel de aislamiento a pesar de vivir en la era de las tecnologías. Pero la peor soledad es la compartida y de eso saben mucho mis viejos que llevan años sin dirigirse la palabra, pero el próximo año celebrarán sus bodas de plata con una fiesta por todo lo alto.
 
Cansado y agobiado decidí dar un solitario paseo por el parque donde pasaba las tardes cuando era pequeño. Había un niño jugando con una peonza, ese juguete mítico que ha formado parte de nuestra infancia y que casi ha desaparecido de la faz de la tierra. Entonces me acordé de mi mismo cuando con la misma edad lo lanzaba cientos de veces hasta que conseguía hacerlo bailar y entonces me di cuenta que nuestra vida es como la de esa peonza. Conoces tu punto de partida, pero nunca sabes dónde vas a llegar, ni las vueltas que va a dar tu vida hasta alcanzar el equilibrio perfecto. A veces tu vida va demasiado deprisa y sientes que no decides nada en ella, pero una vez que controlas tus movimientos y alcanzas el equilibrio deseado, te sientes seguro y aunque encuentres obstáculos, tu propia estabilidad te da la fuerza necesaria para volver a empezar con cada nueva caída. Además la peonza mantiene su movimiento propio y aunque esté rodeada de otras peonzas, sabe que debe dar vueltas por sí misma, de lo contrario perderá su equilibrio y no podrá mantener la inercia. De igual forma que tú debes aprender a vivir contigo mismo y con todas las circunstancias que rodean a tu vida.  La soledad es una de ellas y debes aceptarla. Si no aprendes a estar solo en la pista, nunca podrás sentirte bien contigo mismo, ni podrás bailar con los demás.

Y es así cómo me he dado cuenta que a pesar de sentirme solo muchas veces,  tengo el mejor amigo que pueda desear: yo mismo. Así que si alguna vez te sientes solo no te deprimas, ni te vengas abajo, ni pierdas el tiempo con gente que no te llena y haz como la peonza: Aprende a girar con la vida y a mantener el equilibrio por ti mismo y sólo cuando alcances tu movimiento propio, habrás superado el sentimiento de soledad.

 

viernes, 4 de octubre de 2013

LA ESCULTURA DE TU VIDA

¿Alguna vez has tenido problemas de autoestima? Si me lo preguntas a mí...la respuesta es SI, toda mi vida. La primera vez que ví mi rostro reflejado en un espejo fue cuando cumplí los 18 y mis viejos me dejaron, por fin,  llevar lentillas. Hasta entonces había tenido que usar unas horribles gafas de pasta con elástico que me hacían ser el objeto de burla de todos mis compañeros. Realmente no era el más feo, ni el más raro, ni el más idiota de la clase, pero yo me lo creía y me pasaba todas las tardes encerrado en casa. Puede que te parezca una tontería, pero el hecho de ver mal desde que tenía 6 años me ha hecho crecer con una visión distorsionada de mí mismo y de la realidad que me rodea. Pero ahora, todo ha cambiado. Cuando me he visto por primera vez sin gafas ante un espejo, la imagen que me ha devuelto me ha gustado y ahora me siento más seguro que antes y a pesar de ser el mismo, ya nadie se mete conmigo.
 
No sé por qué sucede pero, normalmente las personas más atractivas, inteligentes y que tienen todo lo que cualquiera pudiera desear, son las que más desgraciadas se sienten y menos se valoran a sí mismas, viéndose atrapados en una vida gris que no les pertenece, pues habitan en el lugar equivocado: el de los perdedores. Y sin embargo, a veces te encuentras con gente realmente desagradable y sin ningún tipo de valor moral, que se sienten encantadas de haberse conocido y no lo entiendo tío.

Cada vez que pienso en este tema, recuerdo a un amigo de mi abuelo que era escultor y solíamos visitar cuando yo era pequeño. Era un reconocido artista hiperrealista y sus exposiciones solían ser las más famosas de la ciudad. Muchas tardes de domingo las pasábamos en su taller viéndole trabajar y nos fascinaba  ver cómo creaba partiendo de la nada, verdaderas obras de arte. Se había especializado en las esculturas de personas y sus obras eran la sinergia de belleza, movimiento y realismo, tan solo faltaba el toque de un hada inspiradora que les diera un soplo de vida con su varita mágica. Un día, mi abuelo le preguntó cuál era su ingrediente secreto para esculpir personas tan perfectas y nos dijo algo que nunca he olvidado: "Cada vez que trabajo en una nueva escultura tengo una sola imagen en mi mente: los dioses de la mitología. Eran seres perfectos porque no tenían problemas de autoestima, ni complejos de inferioridad o de envidia y se sentían fuertes, inteligentes y seguros de sí mismos, por eso parecían tan hermosos ante los ojos de los demás.  Cuando nacemos somos como estos dioses, seres humanos perfectos y completos, pero a medida que vamos creciendo y la aprobación y opinión de los demás se convierten en el lema de nuestra vida, dejamos de creer en nosotros mismos y nos convertimos en personas que no se quieren, ni creen en sí mismas, ni son capaces de llevar a cabo sus sueños. Mis esculturas son una reivindicación a ese dios que todos y cada uno de nosotros llevamos dentro,  y es así como debemos vernos a nosotros mismos, maravillosos y perfectos".
 
Así que cuando tengas algún problema de autoestima o te sientas mal contigo mismo, recuerda las palabras del escultor y no permitas que ninguna persona o circunstancia difícil por la que atraviese tu vida te hagan pensar que no vales nada o que no te mereces lo mejor.  Eres maravilloso tal y como eres y por eso debes quererte a ti mismo. Y recuerda que tú eres la escultura de tu vida y puedes modelarte a ti mismo como tú decidas. Y si te gustas a ti, serás simplemente perfecto.



viernes, 27 de septiembre de 2013

LAS HOJAS DEL CALENDARIO

¿Alguna vez has sentido que los años se te pasan volando?, ¿Que pasas de una década a otra casi sin darte cuenta?. Al principio yo no era demasiado consciente de ello tío, pues soy bastante joven aún y con 18 años estoy deseando que pasen unos años para ver con perspectiva cómo será mi vida; si llegaré a convertirme en escritor, si haré realidad todos mis sueños...Sin embargo hace poco me he puesto a observar a mi alrededor y veo que los mayores siempre están agobiados por ese motivo. Sobre todo mi madre. Cuando era niña coleccionaba calendarios y le hacía feliz inventar una frase para cada día del año. Sin embargo desde que cumplió los 30 nunca volvió a ser la misma y rompió todos los calendarios. Dice que los años se te pasan volando, que un día cierras los ojos y cuando los vuelves a abrir ya tienes 40 y luego 50 y las agujas del reloj giran cada vez más deprisa y te van dejando atrás. Así hasta que llegó el momento de quitarse años de encima y ahora cuando mis viejos se reúnen con sus amigos ya no puedo decir qué edad tengo porque mi madre por cada año que pasa se ha quitado dos. Y se enfada si meto la pata con mi fecha de nacimiento. No sé por qué a la gente le cuesta tanto asumir la edad que tiene. Deberían mentalizarse que cada año que pasa tiene su lado bueno, en lugar de aparentar que pertenecen a otra generación.
 
De todas las personas mayores que conozco mi abuelo es el que mejor lleva el paso del tiempo. Nadie diría que ha cumplido ya los 80 pues su espíritu sigue siendo joven y jamás ha perdido el entusiasmo por la vida. Una tarde decidí visitarle para que me contase su pacto secreto con el diablo y me dijo algo que me sorprendió: "Las personas comienzan a envejecer cuando pierden la capacidad de asombrarse y de maravillarse por las cosas. Da igual la edad que tengas. Puedes ser viejo a los 20 o joven a los 60, depende de ti. Empiezas a envejecer cuando pierdes las ilusiones, cuando dejas de percibir las tonalidades y colores de las cosas que te rodean, cuando un día es igual al siguiente y levantarte de la cama no te merece la pena. Yo a mis 80 años todavía mantengo mi capacidad de asombro en su más alto límite. Me sigue maravillando ver la puesta de sol cada atardecer e incluso me asombra comprobar que me sigue ilusionando hacer las mismas cosas que cuando era niño, como ir al cine o montar en bicicleta. Y cuando no hay nada que me asombre o maraville, lo busco. Y de esta forma siempre tengo nuevas ilusiones por descubrir. Si observas a los niños verás que su felicidad no tiene límites y es porque cada mañana al despertarse, descubren algo nuevo. De mayores debemos seguir haciendo lo mismo, en lugar de permanecer dormidos, debemos abrirnos a nuevos despertares cada día, de esta manera verás cómo las hojas del calendario no caerán como las hojas de otoño, que se marchan en silencio casi sin dejar huella. Las hojas de tu calendario serán hojas perennes que permanecerán siempre con luz y color, buscando descubrir nuevos despertares  que sigan llenando sus páginas de vida".
 
Y así fue como aprendí el secreto de juventud de mi abuelo y ahora trato de despertar en mi madre el entusiasmo que sentía de niña cuando coleccionaba calendarios, para que recupere la felicidad perdida.  Y tú ¿qué edad tienes? no te obsesiones por ello, ni te quites años de encima y mira a tu alrededor. Si a pesar del paso del tiempo aún sigues descubriendo cosas que te sorprenden y te producen una asombrosa felicidad, el cumplir años no te afectará, porque el paso del tiempo no es el que determina tu vida, eres tú quien determina el paso del tiempo.
 
 

lunes, 23 de septiembre de 2013

A UN SEGUNDO DE PERDER LA VIDA

¿Alguna vez has estado a punto de perder la vida en un accidente?. A mí me ha sucedido hoy. Regresaba con mi familia a Madrid después de haber pasado un magnífico día en la sierra celebrando el cumpleaños de mi hermana cuando un coche, a gran velocidad, ha invadido nuestro carril en sentido contrario y hemos estado a punto de chocar frontalmente. En ese momento te das cuenta de lo frágil que es la naturaleza humana. Estás pensando en lo que vas a hacer mañana y en tan sólo unos segundos puedes dejar de existir para siempre. El universo está formado por contrastes y la vida y la muerte es uno de los más importantes. Ambos están antagónicamente unidos y son inseparables. Y aunque en ocasiones no somos conscientes de ello, la vida y la muerte siguen nuestros pasos en cada momento de nuestra existencia.
 
A veces me he preguntado cómo seré cuando sea anciana. Siempre me ha dado miedo el paso del tiempo al observar a mi alrededor cómo, la mayoría de personas mayores que conozco, van perdiendo su autonomía y dependen de otras personas para poder desarrollar su vida. De alguna manera es cómo cuando eres niño pero en sentido inverso. Cuando eres pequeño dependes del cuidado y atención de tus padres, pero poco a poco, vas ganando en autonomía e independencia y cuanto mayor eres, mayor es tu dependencia. Es como regresar a la infancia pero sin pasaporte de vuelta.   Por este motivo, recuerdo haber dicho en alguna ocasión, que no me gustaría morir demasiado mayor, sino hacerlo en un momento en el que mis facultades físicas y mentales sigan siendo plenas. Sin embargo, cuando te enfrentas a la posibilidad de morir en cuestión de segundos, te aferras a la vida con fuerza y te das cuenta que en realidad, no has asimilado que, la posibilidad de morir existe. Crees que tu vida es un ensayo general y vas acumulando experiencias y relaciones que no deseas porque piensas que en cualquier momento vas a tener la oportunidad de hacer mejor las cosas o de empezar de nuevo y entonces...te equivocas. El día de hoy es único y no regresará más. Y el tiempo que pierdas hoy, lo perderás para siempre. Deja de hacer planes a medio y largo plazo y de agobiarte por lo que va a pasar mañana. Deja de preocuparte por las cosas materiales, por ése trabajo que no tienes, por ése amor que necesitas que llegue a tu vida y piensa que lo más valioso que hay en tu vida eres tú mismo: Eres un ser único e irremplazable.

Hoy he estado a punto de morir y de perder a mi familia y me he dado cuenta que, nada de lo que tengo ni de lo que soy, tendría sentido, si ellos faltasen en mi vida o yo en la de ellos.  ¿Te preocupa el día de mañana?...olvídalo. Tal vez mañana no llegue, tan sólo tienes el instante presente.  Así que vive hoy y aprovecha el momento.
 
 

sábado, 21 de septiembre de 2013

¿QUÉ ES PARA TÍ EL ÉXITO?

Con esta pregunta ha comenzado mi primer día en el Curso de Escritura. Mi gran sueño, ser escritor, empieza a ser una realidad. El profesor, un tío mayor algo arrogante nos ha contado su currículum. Resulta que ha sido guionista en Hollywood y ha ganado una pasta. Pero sus palabras me han decepcionado tío. Nos ha soltado el típico rollo de que con 18 años y tal y como está el país tenemos cero posibilidades de llegar a ser algo en la vida. Que con un poco de suerte uno de nosotros encontrará empleo en este mundillo y el resto trabajaremos como teleoperadores o en un McDonald's. Pero de escritores nada.  Que el primer día te maten la ilusión es algo que me saca de quicio. Así que he hecho oídos sordos, como si no fuera conmigo. El tío nos ha mandado tarea. Una redacción para mañana: "¿Qué es para ti el éxito?"
 
Mientras iba a casa pensando sobre este tema, he recordado que algunas personas que estaban en la cima del éxito en este país hace años, han terminado entre rejas. El poder, el dinero, una buena posición social, la belleza y un buen físico...siempre han ido de la mano del éxito.  Entonces he llegado a un parque y me he sentado en un banco a tomar mi merienda. A mi lado, una señora mayor me mira con cara sonriente. Hemos comenzado a charlar. Me ha dicho que vive en una residencia pero que durante el día prefiere pasear por la ciudad, donde puede hacer casi todo lo que le gusta.  Y parece muy feliz tío. El caso es que me ha contado su vida.  Hace años era rica y vivía en el Barrio de Salamanca. Su marido era presidente de una multinacional americana y estaban forrados. El trabajo lo era todo para él. Un día la multinacional quebró y a su marido le entró una enfermedad muy rara. Fue perdiendo movilidad. Se gastaron todos sus ahorros en médicos. Él se murió y ella se quedó sin un céntimo. Toda su fortuna en médicos, así que tuvo que malvender su patrimonio y ahora está viviendo de prestado en una residencia del estado.

Le he preguntado qué es para ella el éxito y lo que supone perderlo y me ha dicho que: "Para mí el éxito más grande que puede tener una persona en la vida no es el dinero, ni una gran posición social. Éxito es hacer aquello que deseas en la vida sin sentir miedo al fracaso, ni al rechazo, ni a lo que piensen los demás. Éxito es tener la posibilidad de poder elegir en cada momento. Todos tenemos unas cartas para jugar en la vida, si las vas perdiendo, también vas perdiendo tu posibilidad de elegir. Así que no dejes que nadie juegue tus cartas, ni que te las quiten. Yo, a pesar de haber perdido casi todas, aún conservo la más importante: el poder de decisión. Todavía puedo elegir cómo organizar mi día haciendo simplemente lo que me gusta: tomar el sol, dar un paseo por el parque, leer un libro...y me siento la persona más dichosa del mundo, a pesar de no tener ni un céntimo en el banco".

Me ha dejado impresionado tío. Tal y como está el mundo, encontrar a alguien como ella me ha abierto los ojos. Lo que un día la sociedad llama éxito, al día siguiente puede ser considerado fracaso y al final nos convertimos en personas que no queremos, sólo por ser una versión de lo que los demás denominan ÉXITO. Y yo no quiero ser así, tío, aunque no llegue a ser escritor. Mi mayor éxito es seguir siendo yo mismo a pesar de las circunstancias y poder elegir cada día aquello que me hace feliz. Así que de verdad te lo digo tío, no te dejes manipular por los demás, ni te mates por alcanzar ese falso éxito que dan las cosas materiales. El éxito es intangible, no lo puedes ver ni tocar, pero sí sentir. ¿Te sientes feliz y contento con tu vida? Entonces, no lo dudes, has alcanzado el éxito. Y para llegar a ese estado también debes tropezar y caerte, porque es parte de la vida.

Y ahora dime amigo mío: ¿Qué es para ti el éxito? ¿Qué harías para alcanzarlo...?.
Como siempre, será lo que tú DECIDAS.


 

martes, 17 de septiembre de 2013

¿QUÉ HACES CUANDO TE ABURRES?

¿Alguna vez te ha sucedido que quieres cambiar algo en tu vida y entonces vas a la peluquería?. A mí me pasa a menudo tío. Cuando pienso que tengo un problema,  salgo de casa y me pongo en manos de mi peluquero. En realidad todo es por aburrimiento. Porque no sabes qué hacer ese día con tu vida y entonces decides cambiar de imagen. Y a todos nos suele ocurrir que,  cometemos con nuestro pelo ese riesgo que no estamos dispuestos a asumir en nuestra vida diaria.

Mis mayores problemas se han producido siempre que he dicho que estaba aburrido. Y es que por aburrimiento haces muchas tonterías: te compras cosas que no necesitas, quedas con gente que detestas, vas a lugares que no te apetecen y te metes en líos....Sí, lo reconozco. Irme a vivir solo no me está resultando nada fácil. Sólo tengo 18 años y muchas más responsabilidades que antes. Y para colmo cada dos por tres tengo a mis viejos en mi apartamento. Cuando vivía con ellos apenas me hacían caso y ahora no me dejan en paz ni un solo segundo. No sé por qué los mayores pasan de ti cuando te tienen a mano y luego, cuando ya es demasiado tarde intentan recuperarte con cualquier excusa y no se dan cuenta que tú ya no eres el mismo. Has cambiado.

Siempre que me aburro me acuerdo de aquello que me solía repetir mi abuela: "La única forma de no aburrirte es que trates de hacer las cosas mejor de cómo las solías hacer antes, con mayor perfección, de esa manera verás como nunca te sobrará el tiempo" y tenía razón, así que estos días que quedan antes de empezar el curso los estoy dedicando a poner en orden mis libros, mi ropa y todas mis ideas. Y eso lleva su tiempo, te lo digo yo. Así que para nada estoy aburrido. Mi abuela siempre se esforzó por hacer las cosas bien hasta el último día de su vida. Aún recuerdo que varios días antes de morir, su escritura seguía siendo perfecta, incluso cuando ni siquiera veía nada y para mí siempre ha sido un ejemplo a seguir.

De verdad te lo digo tío, si alguna vez te aburres con tu vida tal vez ha llegado el momento de que mires qué te desmotiva e intentes cambiarlo. Yo estaba aburrido de seguir la tradición familiar, me rebelé y ahora voy a hacer el Curso de Escritura Creativa que siempre he deseado. No pierdas más tiempo en ese estado que no te gusta de ti mismo y haz algo, lo que sea, pero abandona la apatía. Como decía mi abuela, siempre hay una forma de hacer mejor las cosas, así que hazlas y no renuncies a tus sueños. Sólo tú puedes convertirte en la mejor versión de ti mismo y ser hoy mejor que ayer.

Y ahora dime amigo mío: ¿Qué te gusta a ti? ¿Qué te hace sonreir? ¿Qué te motiva?. Cuando descubras aquello que te hace feliz, verás cómo todo cobra sentido y la palabra aburrimiento desaparece de tu vida.






 

jueves, 12 de septiembre de 2013

MAS ALLÁ DE TUS LÍMITES

Érase una vez una soprano con una voz prodigiosa,  un talento natural que había descubierto casualmente cuando era niña y era encerrada en un aula del colegio por su mal comportamiento. Como acto de rebeldía entonaba diferentes notas musicales y así fue cómo sus profesores descubrieron su enorme talento. Se formó en los mejores conservatorios de Austria. Con tan sólo 22 años ya era la soprano más importante de Viena. Cada vez que interpretaba su repertorio sobre el escenario era como si el tiempo se detuviese. Todos contenían la respiración y contemplaban extasiados el maravilloso espectáculo de fuegos artificiales que presenciaban sus oídos.
 
Sin embargo nuestra soprano no sólo era conocida por su extraordinaria voz, también era famosa por una extraña cualidad que habitaba en ella. Sólo podía cantar durante 6 meses al año, la primavera y el verano. Y no por capricho o extravagancia de diva. Sucedía que con la llegada del otoño su voz se apagaba lentamente, como si la inspiración dejase de formar parte de su propio ser y le abandonase, de la misma manera que los árboles dejan caer sus hojas y ven perder el colorido de sus ramas, dando paso a  marrones grisáceos y a naturaleza muerta. Así era cómo su garganta se secaba y era incapaz de articular palabra, ni tan siquiera podía comunicarse con los demás más que por señas o escribiendo en una pizarra. Los meses que duraba su silencio, otoño e invierno, los pasaba en su casa en soledad, contemplando álbumes de fotografías antiguas y escuchando música. Pero con la llegada de los primeros rayos de sol de la primavera su voz volvía a renacer y brotaba a toda potencia de las entrañas de su alma, convirtiéndose nuevamente en protagonista de las más bellas y aplaudidas óperas de Viena.
 
Nadie podía explicarse este fenómeno. Multitud de consultas de especialistas recorridas a lo largo y ancho del mundo. Análisis de sus cuerdas vocales, de su garganta, del tono de su voz. Ningún indicio. Ninguna señal. Todo parecía normal. Nadie sabía a qué era debido este problema. Y ella lo había aceptado en silencio, con amargada resignación. Seis meses de descanso para su voz y para sí misma.
 
Un día llegó a la ciudad un mago poseedor de la habilidad de solucionar cualquier problema, por extraño que éste pudiera parecer. Nuestra soprano era bastante escéptica, pero animada por sus amigos decidió visitarle. El mago la miró un instante y sin pronunciar palabra sacó una botella que contenía un líquido incoloro y le recomendó beber varios sorbos al amanecer, así su voz podría permanecer en ella para siempre. Pero no debía olvidar tomarlo ni un sólo día.
 
La soprano siguió el consejo del mago rigurosamente. Cada mañana bebía la fórmula mágica y casi instantáneamente recuperó su voz, a pesar de ser invierno. Un nuevo mundo se abrió ante ella. De permanecer enclaustrada en su casa de las montañas pasó  a ampliar su agenda de conciertos durante todo el año. Su presencia era requerida en todos los grandes acontecimientos. Recorrió el mundo sin descanso y su fama se extendió más allá de los límites de las fronteras de Austria.

Un día la soprano descubrió que la fórmula mágica se estaba agotando y tuvo miedo. Decidió visitar al mago. El mago le confesó que la fórmula era agua. Simplemente agua. Ella se quedó aturdida, incapaz de emitir sonido alguno. El mago le explicó que su único problema eran sus creencias limitadoras. En su mente había aceptado el hecho de no poder hablar durante los meses de frío y esta creencia le impedía articular palabra, cuando en realidad estaba perfectamente: "Cuando aceptas que existen límites cualquier posibilidad desaparece. El miedo se instaura en ti y eres incapaz de cambiar tú  misma o cambiar las circunstancias que te rodean.  Si alguna vez consideras que no puedes hacer algo por muy difícil que sea, abandona el NO PUEDO y conviértelo en PUEDO. Sólo debes creer en ello y confiar en ti misma, verás cómo se empiezan a abrir ante ti diferentes caminos y elegirás aquel que necesites para tu aprendizaje y crecimiento personal".  Y así fue como la soprano aprendió la lección más importante de su vida y recuperó su voz para siempre.

Y tú...¿Te pones límites a ti mismo?  ¿Cuáles son?. Todo lo que tu mente considera posible, se puede lograr. Tan sólo debes creer en ello e ir más allá de tus límites, donde tendrás acceso a todo lo que siempre habías soñado...Si lo puedes imaginar, lo puedes hacer realidad.
 

viernes, 6 de septiembre de 2013

LA RECETA DE LA VIDA

Hubo una vez una cocinera que hacía las mejores tortillas de patatas del mundo. Su receta no tenía ningún ingrediente secreto, nada que no se pudiese contar, sin embargo cuando la gente probaba sus tortillas, recordaban los momentos más felices de su existencia. Por este motivo la fama de las tortillas y la cocinera se extendieron por todo el país y traspasaron fronteras. Todos querían revivir ese momento de sus vidas en el que habían sido verdaderamente felices sin tener que hacer nada o tomar una decisión, tan sólo probando este delicioso manjar.

Un día se convocó un concurso para elegir al mejor cocinero del reino y nuestra cocinera decidió presentarse. Se veía ganadora. Pero lo dudó. Había un requisito importante. Ella no lo había tenido en cuenta. Había que presentar una receta nueva y ella sólo sabía hacer tortillas de patatas. Podía seguir haciendo tortillas de patatas el resto de su vida o bien intentar una receta diferente, pero si fallaba ya no sería respetada como la famosa cocinera de las mejores tortillas de patatas del mundo. Entonces pensó que de la misma manera que nos da miedo arriesgarnos a probar nuevas recetas, nos da miedo asumir riesgos en la vida. Preferimos seguir en lo conocido que dar un salto que nos pueda despeinar. No sabía qué hacer. Había mucho en juego.

Pasó una noche entera sin dormir. Pensó en cómo hacía sus tortillas de patatas. Imaginó el camino que recorría cada día al amanecer para llegar a la granja donde recogía los huevos frescos. Las patatas del huerto de su familia, recién salidas de la tierra. Y a continuación recordó el cariño con que hacía sus tortillas, esa receta que le había enseñado su abuela cuando tan sólo era una niña. Pasaron horas y horas juntas en la cocina. Su abuela no le dijo cómo se hacían las tortillas, simplemente le había enseñado que: "cualquier cosa que hagas en la vida debe merecer la pena, levantarte el corazón y hacerte feliz, de lo contrario será una pérdida de tiempo". Entonces se dio cuenta que el único ingrediente secreto de sus tortillas era que estaban hechas con todo el cariño y pasión de alguien que hace algo que realmente disfruta. Y así fue como por fin lo entendió. Podía obtener cualquier receta o cualquier cosa en la vida si aplicaba esta fórmula.

Decidió hacer un pastel de carne. Buscó la receta en un antiguo libro de cocina y compró con especial atención todos y cada uno de los ingredientes. Siguió cuidadosamente cada paso, pero de tanto en tanto se paraba a cantar y a bailar y es que cocinar le hacía realmente feliz. Y ¿sabes qué sucedió?, sí, nuestra cocinera ganó el concurso y su fama se extendió más allá de los límites del reino. Pero más allá de cualquier reconocimiento, había descubierto cuál era la receta de su propia felicidad: disfrutar de cada cosa que hacía. Y al pastel de carne siguieron nuevas recetas que conquistaron el corazón y la felicidad de todos los habitantes de la región. Pero todo esto no habría sido posible si nuestra cocinera no se hubiese arriesgado con una nueva receta. 

Y tú ¿tienes alguna receta especial?. Atrévete a elegir los ingredientes de esos momentos únicos que conformarán tu vida. Tú eres el protagonista, el ingrediente principal eres tú y Las posibilidades son infinitas. No dejes que otros decidan por ti, ni dejes de decidir tú por miedo a equivocarte. ¿Qué sería de nuestra vida si no existiese la emoción ante nuevos retos?, ¿la posibilidad de inventar nuevas recetas?. Para ello debemos asumir riesgos, dar un paso sin saber cuál será el resultado final del plato. Sólo sabes que el plato se va haciendo poco a poco, y que necesita su tiempo,  igual que las decisiones que tomas en la vida. Y si pospones esas decisiones también verás retrasado el momento de llegar el plato a tu mesa. 

El secreto de la receta es que no hay receta. No existen fórmulas para la vida ni para la felicidad, ni para todos funciona la misma receta aun cuando nos digan cómo se hace paso a paso. Vas creando tu receta día a día, sobre la marcha, a través de tus pensamientos y decisiones y puedes modificarla en cualquier momento, aportándole tu toque mágico. Y si esa receta funciona para ti habrás conseguido tu objetivo.  No tengas miedo a equivocarte, siempre puedes arreglar un plato. Y si algo no te gusta, no te preocupes. Te lo comerás igualmente y no repetirás el plato.  Pero aprenderás de esa experiencia.

Y ahora dime amigo mío: ¿Cuál es tu receta de la vida?...